“Triángulo de seguridad. Parte 3”, por Daniel Zambrana

Pues nada, antes de todo, felicitar este nuevo año a nuestros lectores, que sean felices y que puedan disfrutarlo con mucha salud y acompañados de sus seres queridos.

Continuamos con el hilo del triángulo de seguridad. En esta parte nos ocuparemos de la amortiguación, el cual es el sistema que utiliza nuestro vehículo para mantener nuestras ruedas pegadas al asfalto y evitar transmitir las irregularidades del mismo a la cabina.

Poca cuenta se le echa a este sistema, seguramente algunos de ustedes tenéis los amortiguadores que tenía el vehículo desde que lo comprasteis y eso es muy peligroso ya que afecta a la estabilidad del mismo, sobre todo a altas velocidades y tomar curvas.

Una de las mejores maneras de ver su estado puede ser echarnos sobre el capó o el maletero de manera brusca y observar si se producen repetidos rebotes. Si es así es síntoma de desgaste. Otro ejemplo puede ser al tomar un paso de peatones elevado podemos sentir dentro del habitáculo como se nos clava la irregularidad en los riñones. Otra sintomatología es agacharnos y observarlo sobre la rueda si pierden aceite, aunque hay amortiguadores rellenos de gas los cuales son más difíciles de verificar visualmente. Para todoterrenos o vehículos industriales existe la amortiguación por Ballesta, son láminas de acero de distinta longitud superpuestos unos sobre otros. Pasaré por encima este sistema ya que la mayoría de turismos carecen del mismo, ya se dedicará algún post a los todoterrenos.

Pues bien, ahora que hemos comprobado que los amortiguadores están malos toca cambiarlos. La mayoría cambiamos el amortiguador y mantenemos el muelle. En mi opinión se deberían sustituir ambos. Es muy posible que el amortiguador se haya ido por culpa de un muelle defectuoso, además hay que recordar que el amortiguador se une al chasis del vehículo mediante un elemento elástico, una goma, llamada copela, también necesaria de cambiar, ya que su desgaste sí que es excesivo puesto que es el material que evita que la unión con el chasis se raje.

El elemento amortiguador se debe sustituir en talleres ya que para su desmontaje es necesaria una herramienta especializada, el muelle está comprimido a gran presión y si se escapa puede causar graves daños.

El amortiguador no tiene fecha de caducidad ni kilómetros a los que es conveniente cambiarlo ya que la manera de conducir, el terreno por el que nos movemos condicionan su vida útil, lo que sí es conveniente es que llegado el momento se sustituirla el pack amortiguador, muelle y silentblock copela, tampoco es necesario el cambio de los cuatro, lo que sí es conveniente es la sustitución del eje, o sea, si se tiene en mal estado uno delantero hay que sustituir el juego delantero, no es necesario el cambio de los traseros y viceversa.

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