“Triángulo de seguridad. Parte 2”, por Daniel Zambrana

Seguimos al hilo del triángulo de seguridad en nuestros vehículos. Una vez explicado varios puntos referentes a los neumáticos en este post haré hincapié en la dirección: conjunto de partes móviles que hacen que nuestro vehículo ejecute el recorrido que deseemos.Gracias a los avances en la ingeniería hoy en día nuestra conducción es cómoda y sencilla, desde los volantes actuales que con su ergonomía (la forma en la que están diseñados) nos hacen manejar nuestro vehículo y los sistemas auxiliares de una manera más cómoda y eficiente, desde nuestro volante podemos, además de dirigir nuestro vehículo, programar la radio, el teléfono móvil y el ordenador de a bordo. El volante transmite su movimiento hasta los neumáticos a través de varias piezas. La primera, la columna de dirección, la cremallera o caja de dirección, entre ellos transformados el movimiento longitudinal en transversal y a través de las puntas de la cremallera o caja de dirección donde encontramos las boletas de dirección, elementos móviles enfrascados que suelen ser el punto débil del sistema, a fin de que si se produce un daño sea este elemento más económico de sustituir pero que en caso de sustitución requiere de alineación de las ruedas. Estos elementos funcionan con distintos sistemas: pueden ser por fluidos, llevando el vehículo depósito de líquido hidráulico, hay que estar revisándolo, ya que al ser un circuito cerrado si su nivel baja equivale a que hay pérdidas en el sistema. A su vez este fluido hidráulico puede ser bombeado mediante bomba mecánica, aficionada por la correa auxiliar, motivo por el cual al partirse dicha correa la dirección queda muy dura, de su deterioro nos podemos percatar ya que al doblar la dirección a tope se produce un sonido metálico muy característico, sonido que también se produce cuando existe una toma de aire. El fluido hidráulico también puede ser bombeado mediante bomba eléctrica, mucho más cómoda y que requiere menos esfuerzo por parte del conductor para dirigir las ruedas, su mal funcionamiento es más complejo de resolver, ya que toda avería eléctrica que se presente requiere de herramientas y conocimientos mucho más técnicos.

Otro punto a tener en cuenta es la situación de nuestro motor, ya que no se conduce de la misma manera con tracción delantera o tracción trasera, según si el motor mueve las ruedas delanteras o traseras respectivamente, tenemos en cuenta que la tracción trasera empuja nuestro vehículo con el consiguiente riesgo de girar demasiado las ruedas pudiendo cruzar el coche.

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