OPINIÓN_ LA LUPA. “Excelencia”, por Mila Guerrero

    Hace ya tiempo – más del que a todos nos gustaría admitir -, que, en nuestra estrecha parcela del mundo, se dejó de reconocer y premiar la excelencia. La excelencia, en la acepción  que nos sirve para nombrar la capacidad sobresaliente, el talento y el mérito en la moralidad, la cambiamos entonces, en trueque feliz, por el amiguismo, por celebrar la particularidad individual. En aquel momento ni siquiera nos dimos cuenta de que nos endosaban, de regalo,  la mediocridad.

    Para que  el personal aceptara el cambio sin recelo, hicimos una exhaustiva campaña de publicidad. El método  resultó ser tan efectivo, que ahora, a cualquiera que destaque, se le acusa en seguida de disidente, de egoísta, de poco solidario con los demás. Completamos la transformación cambiando la lógica por la estadística y…voilá: entramos haciendo un mortal, un tirabuzón y pirueta,  de lleno en la modernidad.

    Y así, mientras nuestros adorados políticos, esos próceres de la inteligencia y la ecuanimidad, con sus carreras de mentira y su vasta experiencia en el trato cercano con la sociedad, interpretan porcentajes como el que interpreta un oráculo fatal, nosotros nos escandalizamos – que no nos gana nadie a postureo nacional- y seguiremos quejándonos, quién sabe si para siempre jamás, de no tener una ley de Educación que sirva para aunar criterios, y de paso, para educar.

    Claro, que es más fácil quejarse que  trabajar para mejorar, aquí, y en Castilla-León, qué casualidad.

    moroninfo-mar17
    Compartir