OPINIÓN. Dominicas_ “El Pregón”, por Juan José García López

HorizontalFuentenueva

Y como el próximo domingo que dicen “de Ramos”, el que otrora nos abría las puertas de la fiesta penitencial, anunciada días antes por la pasión del Pantano, que este año tampoco se celebra, hagamos del precedente, el “domingo del pregón”; otro frenesí. Ahora que vuelven las golondrinas y crece el esparto, simple y llanamente, pregón, cuando podría ser voz de “anuncio”, “proclama”, “manifiesto” o “alocución”; aunque algunos pregoneros en la salsa de sus soliloquios, asidos al atril de las retóricas, lo evocarán como “domingo de la proclamación de sentires y creencias”. (Aplausos y miradas de soslayo, frente a las impertérritas por marmóreas romanas del Oriente).

Ternos oscuros, desempolvados y pulcros saldrán del armario ese día en que volverán las golondrinas y sonará desde la sierra el crecer del esparto nuevo; y en el cuarto de costura -suspiros de cuaresma- planchado de blancas camisas; corbatas al viento, fragancia de ropa sutil. Y ellas, las del discreto encanto, paño claro, pañolitos de organdí. Rosas blancas para el palio, claveles rojos al Cristo. Y si la lluvia arrecia: “a paso de mudá” ordenará el capataz, que no es consigna de ni “arre” que trote, ni “soo” que te pare, pues en el vocabulario de la Semana Santa -tan rico y genuino- se permite la fantasía cenobítica de San Pantaleón, que el nombre de una cosa, no sirve para dos. Así el “bacalao” de la cofradía, insignia o distintivo de una hermandad, bordado en oro, nada tiene que ver con ese pez blanco, saladito y aplastado que pescan en el mar los marineros para servirlo en la mesa al pil pil; ni la “Madrugá” puede ser otra que la noche que ilumina la llena de Parasceve, previa al Viernes Santo.

–¡Anda!  Pero si me ha salido un pregón para el pregonero.

moroninfo-mar17

–Pues lo tenías que haber hecho para diez

–¿No iban a ser trece? Sí, pero Manolo Castro –ese cofrade de la Merced, al que yo cariñosamente llamo en mis crónicas “Monseñor de Castro Urdiales, Arcipreste de Cantabria—arguyó que con trece oradores –como los personajes de la Santa Cena– y el teatro vacío de gente, no iban a dar con el Judas.

moroninfo-mar17