OPINIÓN. “Cómo representé a la Pregonera del Carnaval de Morón”, por Sergio Jesús Parra

    “Hola, tengo un encargo para ti, si te mola; ¿me pintas en tela el castillo y San Miguel para mi disfraz de pregonera?” (Belinda, 12 de enero de 2020).

    Yo había coincidido con Belinda Ramos en 4º de ESO, a finales ya del siglo pasado cuando, precisamente, ella empezaba en el mundo del Carnaval y yo en el de la Imaginería. Con el paso del tiempo nos seguimos la pista hasta que dos décadas más tarde nos hicimos amigos por mediación de Huandy, hermano común, e integrante de su comparsa. Así fue que estuve invitado a uno de los ensayos de “Los perdidos”, donde descubrí a su autora cantando y dirigiendo, confraternizando con los presentes, impresionándome su poderosa sensibilidad en acción. Poco después se puso en contacto conmigo para que participara en su disfraz de pregonera, requiriéndome que pintase algo en un trocito de tela que, finalmente, quedose cosido a las mismas prendas festivas. Por supuesto que dije que sí.

    moroninfo-mar17

    Ella confió ciegamente en mí y, valedora del arte, me dio la tranquilidad necesaria para desarrollar mi creatividad con la condición, eso sí, de que “tenía que llevar consigo a Morón”. Regresé otra fría noche por el local de ensayo, situado en los altos de la Plaza de Abastos, o terraza donde la historia de nuestro embrujado pueblo nos envuelve como una cúpula encantada… y a mí, personalmente, todavía me emociona sobremanera atravesar con el espíritu los muros cercanos de la Compañía para sentir el último latido de mi Cristo en la oscuridad silenciada.

    Nuevas reuniones me permitieron conocer a otros artistas callejeros como Raúl “el Peca” y, principalmente, profundizar en el personaje, la pregonera del Carnaval… y sus mil y una noches. Y así, poco a poco la fui comprendiendo y admirando, sucediéndose diversos escenarios animados entre un sinfín de compases y sonrisas. Aprendí que el Son de Morón no merece un juicio crítico desde la perspectiva del concurso de Carnaval de Cádiz, ni de ningún otro. No, lo nuestro es una expresión propia con más o menos calidad, pero auténtica porque nos identifica culturalmente, y hasta podemos presumir de las genialidades de sus raíces, de su pureza, tan ligada a la época dorada de nuestro inmenso Flamenco. De esta manera asocié a Belinda con la esencia —su vinculación a los referentes, Carlos Pol, entre otros— y, cómo no, con el coraje de una guerrera, aunque también con la calma y la dulzura de una madre y esa persona que sabe escuchar.

    Mientras tanto, cada charla y momento compartido me sugería un esbozo diferente. Era consciente de que mi obra debía ser memorable y no anecdótica, y que visualmente impactara debido al espacio reducido y a la cantidad de contenido e información ya ligada al disfraz. Tuve claro que la imagen “sonase” a Morón, y transmitiera la pasión de una mujer que marcha valiente al campo de batalla, desnuda (como el Gallo, en su acepción más rebelde) y armada con una pobre guitarra dispuesta a defender a su pueblo, a sus propios sentimientos e ideales. Esa mujer, la que protagoniza la alegoría, está inspirada en aquella otra que de la tierra se adentró soñadora en la mar… Camina de frente a su gente, a la vez que da la espalda al espectador posicionándose como una líder que tira del Pasacalles y por bandera la expresión de libertad. Asimismo, su fuerza es una corriente de serpentina que fluye como sangre de carnavaler@, desembocando en el pueblo de la cal. El clavijero de la sonanta apunta al cielo, que se ve recortado por nuestros emblemáticos monumentos. Ahí, en lo más alto, el recuerdo y la presencia soleá da del maestro Diego del Gastor —la entidad de nuestro sonido, nuestro legado—que en forma de nube precipita papelillos que dan brillo y alegría a las moroneras y moroneros. El paisaje es idealizado, una remembranza visual que uno tiene grabado en la retina tras subir a la cima de la Sierra de Espartero, presente también de alguna manera.

    * Sergio Jesús Parra Medina es profesor, escultor,  imaginero, pintor e investigador.

    moroninfo-mar17