MORÓN OPINA_ “Silencio y esperanza”, por Juan Antonio Barrajón

    Mi desesperación clama esta noche

    y protesta rebelde mi amargura

    a la vista de un gran mal que perdura

    moroninfo-mar17

    al cual dirijo mi vano reproche:

    Vil criminal microscópico,

    tú provocas un mundo distópico

    donde el pavimento de la plaza

    ya no es besado por los pies que se desplazan.

    Cesaron los jóvenes de tomar del girasol el fruto,

    ya las terrazas quedaron cerradas,

    las casas ajenas están vedadas

    dejando las calles en silencio absoluto.

    Madrid llora por creerse abandonado:

    ¿Dónde están mis madrileños? Pregunta

    al verse vacío sin llegar el verano.

    La Gran Vía, ahora desolada

    es la Grandísima Vía al librarse

    de quienes la transitaban

    y al Retiro a su nombre hicieron honor,

    la ciudad que nunca duerme,

    en fin, dormida quedó.

    Sevilla está melancólica,

    urbe que sus ornatos presume:

    sus naranjos blancos destilando perfume,

    con su río de oro majestuoso,

    su cante flamenco de quejío doloroso

    o su callejón del agua

    en el orbe famoso.

    El Alcázar no acoge ni a rey ni a visitante

    y a su lado gime sola la Giralda

    como la amada llora al amante

    cuyo regreso triunfal aguarda.

    No saldrán este mes las tallas barrocas,

    no irá el costalero ar sielo con ella,

    ni el pueblo a la Virgen gritará guapa o bella.

    El niño no verá engrosada su bola de cera

    ni el penitente cumplirá su espiritual pena,

    enmudecerá la saeta que en nuestro pecho se clava

    y no pasarán los campanilleros con la Esperanza de Triana.

    La madre de Dios no se verá de flores

    coronada

    por los balcones derramando la petalada.

    En la ermita por la madrugá,

    nadie despertará ni se mantendrá en vela,

    para ir a ver a Nuestro Padre Jesús

    subir la cuesta cargado con la cruz.

    Mas en tiempos oscuros siempre aguarda la luz,

    y se fortalece la esperanza.

    Cuando el astro rey gane las horas a la luna

    y en el firmamento pendiendo

    se engalane de oro con sus ornamentos

    quizá este mal un tiempo

    remita antes de hallar cura.

    Y florecerán las joyas de la tierra,

    cuyas raíces clavan en sus entrañas

    y el amante cobarde se declarará a la amada.

    Los besos serán oro, los abrazos plata

    y los ojos corresponderán a los ojos,

    brillando como brilla a la luz el nácar.

    Y por este futuro algo distante

    debemos resistir un duro presente

    con voluntad férrea y constante.

    No estamos solos

    y que sirva de consuelo:

    habitamos distintos lugares

    pero a todos nos cubre el mismo cielo.

    moroninfo-mar17
    Compartir