LAS LENGUAS DE TRIPLE FILO. “Máster chef”, por Antonio Morales

    Hace tiempo que me consta que en las universidades españolas el amiguismo tiene todas las papeletas a favor para campar a sus anchas. Vivimos en un país de listos. Y eso no debiera suponer ningún problema. Pero es que además de listos algunos políticos tienen la cara más dura que el zancajo de un cabrón, y en algunas ocasiones las cadenas de favores se intuyen tras los eslabones de las cadenas -más largas si cabe- de despropósitos y de engaños.

    Creo que es necesario recordar que mientras que miles de profesores -interinos o recién salidos de la facultad- se parten los cuernos estudiando unas oposiciones para acceder a su anhelado puesto de trabajo, tras haberse partido antes las espaldas en empleos precarios para pagar el obligatorio Máster en Secundaria, la oferta pública de la Universidad está necesitada de transparencia desde que se instauró en ella la LOU y el dedismo ilustrado colocó en las aulas sin pudor alguno a muchos cortesanos que babeaban ante los empoderados e influyentes políticos de turno.

    moroninfo-mar17

    De aquellas aguas vienen estos lodos.

    No menos cierto es que la trayectoria de muchos profesores universitarios desde las primeras ayudantías hasta el logro del sillón emérito no es camino exento de dificultad y esfuerzo. Sé que con mi razonamiento me estoy moviendo por arenas movedizas, y por eso, llegados a este punto, me parece de justicia reconocer que en las universidades españolas trabajan algunos de los profesionales más capacitados de las distintas áreas del saber. Jamás agradeceré lo suficiente las enseñanzas de algunos de mis profesores. Pero ya sabemos el efecto que provoca en el cesto la manzana podrida. Y normalmente esa manzana podrida ha accedido a su puesto por acreditación, avalada por comisiones ministeriales que no publican los criterios para la obtención de los distintos puestos de trabajo ni las actas de sus deliberaciones. La mayoría de las veces ni siquiera son especialistas las personas que conforman los distintos tribunales. Y en ese terreno fértil para el amiguismo es donde ahora se buscan pruebas que demuestren que una política fantasma del PP ha cursado un máster tan fantasma como ella. Puede que en breve la señora esgrima como prueba de haberlo cursado unas imágenes en el plató de Máster Chef.

    Y que nosotros nos comamos el menú que nos venda y volvamos a votarla relamiéndonos los labios.

    moroninfo-mar17
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