La UCI del Hospital de Valme realiza el ‘Alta Asistida’ en pacientes Covid-19 potenciando la humanización en sus cuidados

    El estrés emocional y la incertidumbre que provoca la situación de aislamiento hospitalario en los pacientes infectados con el virus Covid-19 se acrecienta todavía más en aquéllos donde su gravedad los conduce al ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos. Después de una estancia prolongada y terapias invasivas, puede llegar a producirse el fenómeno de la `dependencia del equipo asistencial´ a la salida de esta unidad. Es decir, la ansiedad del paciente y su familia por sentir desprotección en su nueva ubicación hospitalaria. Al respecto, el programa de `Alta Asistida´ permite optimizar esa transición desde la UCI a la planta.

    Se trata de un programa asistencial desarrollado hace dos años en este hospital sevillano por los profesionales de enfermería de UCI. Apuesta por la seguridad y la humanización de los cuidados en pacientes especialmente vulnerables, como consecuencia del estado crítico de su enfermedad. Consiste en el acompañamiento del paciente que es dado de alta en cuidados intensivos hasta su nueva ubicación en el área de hospitalización por parte del equipo asistencial que lo ha estado atendiendo, formado por el enfermero y la auxiliar responsables del paciente.

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    Su objetivo es garantizar un proceso óptimo en la transición del paciente, garante de la continuidad asistencial y, simultáneamente, de la disminución de la ansiedad asociada al traslado en el paciente y su familia. Además, contribuye al incremento de la satisfacción por ambas partes previniendo los reingresos hospitalarios. Precisamente, el traslado intrahospitalario está considerado como uno de los indicadores de calidad de enfermería en el enfermo crítico.

    Asimismo, fruto del plan individualizado para la transición de cada paciente, se propicia una mejora de la comunicación entre los profesionales de UCI y la planta de hospitalización de destino. Ello contribuye a fomentar la confianza de los usuarios en la continuidad de cuidados y a disminuir su estrés.

    Según explica el supervisor de la UCI del Hospital Universitario de Valme, Manuel Montes, la indicación de este programa asistencial es para pacientes de UCI con ingreso prolongado, considerado como tal una estancia superior a 20 días. También incluye pacientes que presenten desorientación y/o agitación junto con la imposibilidad de familiares para estar presentes en el momento del alta o bien que se necesite transmitir información directa a los enfermeros de la unidad de destino. Ahora, además, se están beneficiando de esta iniciativa pacientes Covid-19 debido a sus estancias prolongadas y a la afectación emocional añadida por el impacto de esta pandemia.  

    Reorganización asistencial: tres UCIs en una

    La UCI del Hospital Universitario de Valme dispone de unas instalaciones modernas y equipadas con tecnología avanzada. Cuenta con 14 boxes y sala de intervenciones especiales. Dispone de 82 profesionales (sanitarios, médicos residentes, personal de gestión y servicios) y anualmente atiende en torno a un millar de pacientes.

    Sin embargo, con el objetivo de dar respuesta adecuada y organizada a los pacientes críticos durante esta pandemia; este hospital acometió una reorganización de este servicio para anticiparse al incremento de la presión asistencial. A través de la coordinación de varios servicios clínicos hospitalarios junto al esfuerzo de profesionales de electromedicina, servicios generales, informática, mantenimiento y limpieza, se consiguió en tan sólo dos días poner al servicio de los ciudadanos del sur de la provincia más del doble de camas de UCI. Ello acompañado del refuerzo de turnos y la contratación del más del doble de la plantilla.

    De este modo, a los 14 boxes habituales se han sumado 17 camas más en espacios que eran ocupados por la UCI antigua: nueve camas en el actual Hospital de Día Quirúrgico junto a los ocho box de las consultas actuales de Cardiología. Ambas zonas con actividad reducida, como medida de contención, y también reorganizadas temporalmente.

    Producto de esta intervención, los circuitos asistenciales para los pacientes críticos quedaron definidos en tres espacios. O sea, se pasó de una UCI a tres, fruto de la sectorización de las patologías y gravedad de los pacientes. La incidencia mayoritaria de pacientes críticos COVID se está asistiendo en la UCI convencional; mientras que los pacientes COVID con gravedad intermedia se están ingresando en la zona del Hospital de Día Quirúrgico y los pacientes críticos no-COVID en una tercera área de UCI reconvertida de Cardiología.

    Fuente/fotos: Hospital de Valme

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