“La Soledad, antesala de la Resurrección”, por Ezequiel Ríos

    Nuestra Sra. de los Dolores en su Soledad en su capilla este 2021 (Hermandad de la Soledad)
    Excelencia

    En este Sábado Santo se ha triplicado nuestra nostalgia. Por la propia del día, en el ocaso de la Semana, y por la de dos años sin ver a Nuestra Sra. de los Dolores en su Soledad recorriendo las calles de Morón.

    Este Sábado Santo ha sido casi como si retrocediéramos en el tiempo más de veinticuatro años y nos situáramos antes de 1997, con La Soledad ausente. “La gran ausente” la llamó Juan José García López en Morón Gráfico por aquellos años en los que nos hablaban de una Semana Santa que Ella cerraba y que entonces muchos no conocíamos. Por aquellos años, como hoy, la Señora de corte más romántico que habita en San Miguel se quedaba el Sábado Santo en su capilla; aunque entonces y ahora, al menos desde la memoria, siempre ha sabido ponerle de alguna forma el broche a la Semana en la que conmemoramos la Pasión de su Hijo, Nuestro Señor.

    A Cristo se llega por María, y hemos podido hacerlo atravesando hasta el interior de piedra de la Iglesia y encontrándola a Ella, en su capilla abierta, poniéndole un telón de fondo adamascado a la Semana Santa de este año. Cristo ha muerto, pero Ella nos queda en esta tarde, como en cada tarde, como asidero a la Vida. Y lo consigue con su forma austera de interpretar el dolor. A la manera de los Austria. No hay besamanos desde la Covid‐19 pero sí hay Reina en el Salón del Trono a la que le vale el negro no solo para expresar su luto sino para explicarnos que, aún traspasado su corazón de dolor, la verdadera belleza, la que viene de Dios, la suya, nunca se descompone. En suelo pedregoso y árido también nace la Vida, como las rosas rojas que a sus pies nacían hoy, como las rosas rojas de cada Sábado Santo lleva a sus pies en el palio, cargadas de todo su simbolismo, como las calas blancas al pie de la Cruz, como la propia Cruz, árbol de la Vida detrás de su manto.

    moroninfo-mar17

    A Cristo se llega por María, y Ella es, así, el broche de oro a nuestra Semana Santa, porque en Ella, cada tarde de Sábado Santo, aunque se quede en su capilla como hace más de veinticuatro años, y tengamos que ir nosotros en su búsqueda, lo que nos encontramos es la antesala de la Resurrección. Como cuando levantamos la mirada hacia la gloria de su palio y la vemos a Ella, rota por el de dolor, pero al mismo tiempo vemos a Cristo que ya ha Resucitado diciéndonos como a la Magdalena: “Noli me tangere”.

    VÍDEO DE LA SALIDA PROCESIONAL DE 2019

    moroninfo-mar17