La épica visita el Pabellón Alameda

    Se avisaba en la previa. Se dijo en redes sociales. Se intuía entre los aficionados de ambos equipos. El partido de la jornada era el Aceitunas Fragata Morón contra HLA Alicante y los jugadores respondieron al guion, a las expectativas. Impresionante el encuentro vivido en el Pabellón Alameda, con la pena de que uno de los dos equipos tuviese que perder el partido. HLA Alicante demostró por qué, hasta ahora, era el líder de la categoría y el mejor conjunto de la competición. En un partido de dos caras, los alicantinos impusieron su mayor ritmo, aprovechando la falta de acierto del Aceitunas Fragata Morón. Pero, tras el descanso, los de Rafa Rufián sacaron su mejor baloncesto, liderados por un imperial José Alberto Jiménez, que tuvo en Cheick Conde, Jesús Chagoyen, Javi Marín y Tomeu Rigo sus mejores aliados.

    Empezó el partido igualado para los dos equipos, aunque Jiménez ya había avisado de lo que sería su tarde con dos triples seguidos (6/7 en total para sus 22 puntos y 26 de valoración, MVP del partido) con los que dio una ligera ventaja que no afectó a Alicante. Porque Álvaro Lobo empezó a hacer daño. Junto a Chapela y Tomás Fernández le dieron la vuelta al marcador, una ventaja de la que no se bajaron hasta bien entrada la segunda parte (pero ya iremos a eso). El primer cuarto terminó con los visitantes dominando el marcador por 20-26.

    En el segundo, HLA Alicante comenzó arrollando a un Aceitunas Fragata Morón que no solo era incapaz de frenar el ataque visitante, sino que tampoco podía dar la réplica. Parcial de salida de 0-12, que coincidió con la entrada del mejor jugador de la competición, Pedro Rivero, y uno de los más espectaculares, Kingsley Obiekwe. Fue José Antonio Marco el que rompió esta dinámica cuando quedaban 5:27 para el descanso. Hinnenkamp y Alejandro Rodríguez conseguían más acierto, pero Kingsley dijo que no, que un triple y a seguir mandando en el marcador por una ventaja considerable. Igual que Lobo con otro. Pero había alguien candente, esperando a estallar. Con apenas milésimas para el descanso, José Alberto Jiménez anotó un triple que, a la postre, sería vital. 33-44.

    Tras el paso por vestuarios, el partido cambió. No fue una cosa inmediata, pero algo había cambiado en el Aceitunas Fragata Morón. Efectivamente, la defensa no estaba siendo la ensayada y, tras una corrección, el equipo salió muy enchufado, aumentando la intensidad y encontrando la canasta rival con más facilidad. Jiménez volvía a meter triples y Cheick Conde empezaba a anotar sus guarismos de puntuación habituales. Para ello, el equipo necesitaba el trabajo de los jugadores, y, por las circunstancias (Hinnenkamp disputó pocos minutos al cargarse pronto de faltas, por ejemplo) o por el gran momento de forma, el protagonismo recayó en Rigo, Javi Marín y un Chagoyen para el que se acaban los calificativos. Porque lleva 3 semanas con problemas físicos y eso no le impide dar el máximo en cada encuentro.

    En este, el partido cambió definitivamente a partir de un momento clave: tras el buen arranque de Morón, Alicante supo responder, pero la euforia se le fue de las manos a Sidibe. Había anotado una buena canasta para seguir contribuyendo a su equipo, pero tuvo un gesto feísimo en la celebración. Técnica y desconcentración para Alicante. Aceitunas Fragata Morón comenzaba una lucha encarnizada con HLA Alicante y, a falta de un minuto para el final del cuarto, se ponía a solo 3 puntos. Pero los visitantes son un equipazo y Chapela y Kingsley arrojaban un jarro de agua fría sobre Morón. En ese momento, Cheick Conde salió al rescate y dejó a su equipo con 4 de desventaja para el final.

    Quedaban 10 minutos de emoción absoluta, de infarto, y comenzaron con el mismo protagonista del final del tercero: Conde dejaba a su equipo a dos puntos y, como los tiburones, el equipo olió la sangre. Chagoyen culminó la remontada con un triple espectacular al que siguió una canasta de Conde, dejando un incendio en la grada. En los últimos instantes comenzó una lucha feroz en la que ambos equipos pudieron llevarse la victoria, pero fue Aceitunas Fragata Morón el que más fe le puso. Quedando dos minutos, Alicante se ponía a un punto gracias a un triple de Pedro Rivero, pero Conde contestaba inmediatamente con otro triple vital. Al final, la mejor defensa de Morón dejó la victoria en el Alameda, que fue una auténtica fiesta.

    Fuente/foto: Juan Luis Mármol/Adrián Castillo

    Compartir