Juan Barrera, histórico militante socialista

    El pasado 31 de marzo fallecía, a los 82 años de edad, Juan Barrera, histórico militante socialista de Morón de la Frontera, que fue concejal del Ayuntamiento entre los años 1983 a 1999, formando parte de los gobiernos municipales de Adela Escribano y José Párraga. Se fue no solo uno de los hombres que asentaron las bases del PSOE de Morón, sino también un luchador incansable, vehemente y tozudo en sus convicciones a la vez que cercano, humano, sencillo y cariñoso con los suyos. Un referente para sus compañeros, sus amigos y, sobre todo, su familia.

    Trabajador de la Fábrica de cementos, Barrera es recordado como una persona con firmes ideales. Perteneció al Partido del Trabajo (PTE), sin duda la izquierda “más radical moronera” de la época franquista y de la Transición, tal y como lo recuerdan los que vivieron aquella intensa y convulsa época de cambios y de ilusiones. Fue sindicalista en UGT, siendo durante ocho años el secretario local de la organización, y siempre lució con orgullo su condición de obrero.

    Su vocación era la de contribuir, a través de la política, al bienestar de sus vecinos. Se preocupaba por todo Morón, en general, y por su barrio, El Pantano, en particular. Querido entre sus gentes, apenas dos semanas después de su fallecimiento todos le recuerdan paseando por las calles de esta barriada trabajadora y sencilla, como él, las tertulias con sus vecinos, o los ratos junto a sus amigos en el bar Rayos X, donde Manolo Valle ya lo echa de menos.

    Tras conocer su fallecimiento, desde Morón Información nos pusimos en contacto con personas que lo conocían. Por un lado, Juan José García López, Cronista de la Villa, indica que conoció a Juan Barrera cuando todavía militaba en el PTE, “un movimiento muy fuerte que hubo en Morón en los años 70”. En aquel entonces, “lo veía como un señor muy bragado, muy radical, muy nervioso”. Posteriormente, tuvo ocasión “de conocerlo en profundidad cuando militaba en el PSOE y fue elegido concejal con Pepe Párraga”.

    García López señala también que “en la vida más pasiva de Juan, muchas veces me he tropezado con él en el Pantano y tomábamos café. Lo veía como un hombre todavía con inquietudes a pesar de su edad. Una de las cosas que no me explico es cómo no estuvo nunca, que yo sepa, en la asociación de vecinos del Pantano”.

    En cuanto a su faceta más personal, el cronista moronense expone que “fue un hombre que razonaba de otra manera, era más pausado; también, muy querido por la familia, y se pudo comprobar en su sepelio, que fue muy sentido”.

    En cuanto a su faceta como concejal, Juan José destaca que “fue muy activo” y recuerda que una de las principales “herencias” que dejó a nivel político es la actual finca municipal de la Casilla Alcázar, de la que fue el principal impulsor.

    Por otro lado, Juan Manuel Rodríguez, Alcalde de Morón y Secretario General del PSOE local lo considera “nuestro padre político”. Así, el primer edil lo recuerda como una persona “muy vehemente a la hora de defender su postura y que nos enseñó mucho por su experiencia”. Una experiencia que provenía de sus años de concejal, durante los cuales “le había tocado bregar con momentos muy complicados, como fue la época del Hospital, y también con momentos en el que el Ayuntamiento podía hacer más cosas”.

    “Las dos áreas principales por las que más recordamos a Juan fue la de Régimen Interior (llamada así en la época y que se correspondía con Parques y Jardines) y Servicios Sociales”. En lo relativo a la primera, “fue el gran impulsor de lo que hoy es prácticamente es la Casilla Alcázar. Fue de las personas que más se volcó y que tuvo la idea de cómo se podía utilizar este espacio”. En lo relativo a lo segundo, “lo recuerdan mucho por el aspecto de la Residencia de ancianos. Ahí también se volcó mucho, consiguió convenios que no se habían conseguido en otros momentos”.

    De este modo, “su etapa política fue amplia. Entró en el partido en el año 83, de los que venían del antiguo Partido del Trabajo (PTE). Había hecho una labor sindical muy fuerte con UGT, de la que fue secretario local durante ocho años”. Aparte, “siempre había estado en el comité de empresa de la Fábrica de cementos”. “Toda esa experiencia la puso en valor como concejal, era nuestro guía”, asegura Rodríguez.

    A nivel más personal, el Alcalde señala que estuvo “muy volcado con el Pantano. A través de los compañeros de la barriada, reivindicaron mucho para su barrio, siempre aportando su granito de arena, y siempre preocupado también por Morón en general”.

    “Juan Barrera era de estas personas que en el partido aportaban la experiencia de los que habían vivido en primera persona la Transición desde un punto de vista sindical. Él traía un recorrido que, unido a su personalidad, le hicieron estar curtido en batallas complicadas”, añade Rodríguez, quien asegura que “todo el mundo recuerda cómo defendía con ahínco su postura”.

    Su despedida fue como era él, sentida y cercana. La familia recibió el apoyo de centenares de compañeros, amigos, vecinos… De moroneros y moroneras como él, que quisieron reconocer el trabajo y la trayectoria de una de esas personas que hacen pueblo. Y no solo de Morón. También vinieron compañeros de otros municipios, incluso desde la misma capital andaluza, desde donde llegó la propia presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Esa que en cuanto llegaba a Morón de visita oficial y se bajaba del coche, se disponía siempre a saludar primero, y sin importarle demasiado el protocolo, a Juan, quien le zampaba dos besos de los suyos, cálidos y sinceros, tan grandes como su corazón.

    Hasta siempre Juan.

    Fotos: cedidas

    Compartir