El Hospital de Valme consolida el abordaje mínimamente invasivo del cáncer de recto: cirugía combinada laparoscópica y transanal 

    A lo largo del último año, la Unidad de Cirugía Colorrectal del Hospital Universitario de Valme de Sevilla ha consolidado un abordaje más eficiente del tratamiento quirúrgico del cáncer de recto a través de una nueva técnica: la cirugía combinada laparoscópica y transanal (TaTME). Permite extraer de forma mínimamente invasiva el tumor a través del orificio natural del ano con el aporte de notables ventajas.

    Actualmente, el hospital sevillano es uno de los centros nacionales con mayor experiencia en cirugía laparoscópica colorrectal, avalada por la realización de más del 80% de los procedimientos sin necesidad de recurrir a la cirugía abierta convencional. Su liderazgo en este ámbito se remonta al año 2009, habiendo sido uno de los pioneros en España en la implantación de la cirugía transanal por puerto único para la escisión local de tumores en estadio inicial. Sin embargo, desde hace un año ha vuelto a innovar en su condición de referente para el desarrollo de esta cirugía mediante la aplicación de una nueva técnica dirigida a casos más severos, que precisan de cirugía radical con extirpación de un segmento de recto.

    El TaTME es una práctica quirúrgica que supone una alternativa técnica a la cirugía laparoscópica convencional al superar las limitaciones planteadas en ella por pacientes con pelvis estrecha, tumores voluminosos u obesidad; así como al hándicap de la visualización deficiente que representa la cirugía rectal abierta. Es una técnica compleja avanzada que se aplica de forma híbrida y que requiere de cirujanos con entrenamiento y amplia experiencia en cáncer de recto. Los especialistas subrayan la complejidad quirúrgica de la patología rectal en sí misma, debido a su proximidad con otros órganos y su localización en una zona anatómicamente compleja (pelvis ósea).

    Esta técnica innovadora se realiza de manera combinada por dos equipos. Uno de ellos ejecuta la intervención por vía laparoscópica abdominal y, de forma simultánea, otro equipo se ocupa de la movilización del recto y de la anastomosis (unión del recto y el ano) por vía transanal. Sin embargo, su aplicación es todavía limitada, ya que es necesario que los quirófanos se encuentren dotados de la tecnología necesaria y que el equipo médico esté adecuadamente formado, con cirujanos especializados en el cáncer de recto y en técnicas quirúrgicas vanguardistas.

    Avance del que se han beneficiado 12 pacientes en el último año

    La Unidad de Cirugía Colorrectal del Hospital Universitario de Valme, perteneciente a la Unidad de Gestión Clínica de Cirugía General y Digestiva, está integrada por los cirujanos Octavio Mulet, Esther Cáceres, Jesús Cañete, Ramón Galnares, Pilar Sevilla y José Manuel Cuaresma. Un equipo altamente cualificado, con formación tanto en cirugía experimental como en cadáver; además de la formación adquirida en rotaciones por centros internacionales.

    A lo largo del año que llevan aplicando esta técnica, se han beneficiado un total de 12 pacientes. Precisamente, su eficacia y ventajas están recogidas en un artículo de investigación publicado por estos profesionales en el último número de la publicación científica Revista Cirugía Andaluza. Bajo el título ‘Cirugía combinada laparoscópica y transanal para el tratamiento del cáncer de recto con escisión total mesorrectal (TaTME)’, resumen sus beneficios.

    Estos profesionales destacan el considerable avance que supone la técnica TaTME en el tratamiento del cáncer de recto, dado que soluciona problemas planteados con el abordaje laparoscópico convencional y aporta otras considerables ventajas. Una de las más sobresalientes es que permite extirpar el cáncer de recto de una forma oncológicamente más segura, mejorando la probabilidad de supervivencia del enfermo a largo plazo. La optimización de las garantías oncológicas se debe al visualizar directamente el tumor, que aporta mayor precisión en el proceso quirúrgico y, por tanto, la más adecuada preservación de márgenes de seguridad.

    Asimismo, al ser mínimamente invasiva, esta técnica ayuda a reducir el trauma quirúrgico del paciente, con una mejor preservación de los nervios autonómicos pélvicos, disminuyendo las complicaciones de las heridas, lo cual también supone una mejora de la estética de la cicatriz quirúrgica. Además, se reduce la duración de la hospitalización, lo que implica una temprana incorporación a la vida habitual.

    Otra de las principales ventajas para el enfermo es la optimización de su calidad de vida al evitar o minimizar la amputación del recto que tiene como resultado la dependencia de por vida de una bolsa para las heces (colostomía).

    Prevención de complicaciones con implante profiláctico de malla por vía laparoscópica

    De forma paralela a la incorporación de la técnica TaTME, la Unidad de Cirugía Colorrectal del Hospital Universitario de Valme también ha contribuido recientemente a optimizar el abordaje del cáncer de recto con otra aportación en su tratamiento quirúrgico. Desde el año 2017 está aplicando el implante profiláctico de una malla por vía laparoscópica dirigida a minimizar complicaciones.

    Una de las complicaciones más frecuentes en la cirugía de recto a largo plazo es la hernia, incidiendo en el 80% de los pacientes intervenidos. Para solucionar esta complicación, hay que recurrir a una segunda cirugía donde se aborde la hernia. El protocolo innovador establecido en el hospital sevillano tiene como cometido adelantarse, previniendo que se produzca esta complicación a través de la implantación de una malla durante la primera intervención de recto. De este modo, los cirujanos logran minimizar una complicación tan frecuente de pacientes oncológicos como es la hernia en los estomas.

    Fuente/foto: Hospital de Valme

    Compartir