Gran afluencia de público en una Cabalgata marcada por la lluvia

    La previsión de lluvia hizo que el Ayuntamiento de Morón de la Frontera aplazara la Cabalgata de Reyes Magos del 2018 del 5 al 7 de enero, decisión que ha generado todo tipo de debates entre la ciudadanía, de la que buena parte se inclinaba porque se hubiera adelantado al día 4, celebrándose junto al Heraldo Real, como se ha hecho en otros pueblos de la provincia de Sevilla. Pero, el Ayuntamiento, “tras consultar las últimas predicciones meteorológicas, que hablan de posibilidad de lluvia y una bajada de las temperaturas, y la imposibilidad tanto técnica como humana de adelantar la Cabalgata al día 4”, decidió que la Cabalgata saliera ayer domingo a las 12,30 horas de la mañana.

    Uno de los motivos para elegir el horario de mañana era que se preveía una jornada con bastante frío. “Por la tarde bajarán mucho las temperaturas, con lo cual tenemos que garantizar también la seguridad para los niños y que lo pasen lo más agradablemente posible. Por eso hemos decidido que sea el domingo por la mañana como algo histórico después de 59 años de Cabalgata”, expuso el delegado de Fiestas Mayores, Manuel Escalante, al respecto. Con ello, la mañana estuvo bastante desapacible, pues a las bajas temperaturas le acompañó la presencia de chubascos intermitentes, hecho que no impidió que la Cabalgata contara con gran afluencia de público durante todo el recorrido.

    De hecho, esa lluvia sorprendió a los presentes en la Alameda, que tuvieron que resguardarse en los lugares disponibles mientras esperaban el discurrir de las carrozas. Una comitiva que tardó casi una hora en iniciar el recorrido, llegando la Estrella de Guía a la Alameda (zona de la parada del autobús) sobre las 13,30 horas.

    Igualmente, la lluvia también hizo que la Cabalgata desluciera un poco, con imágenes de algunas carrozas con falta de pequeños, o con los que había, cobijados bajo paraguas. Sin embargo, la magia y la ilusión de esta fiesta volvieron a quedar patentes y, gracias a la charanga y al grupo de beduinos que acompañaba al Rey Baltasar, se animó el ambiente.

    En el apartado de novedades, este año la Cabalgata ha cambiado su paso por el Pozo Nuevo para discurrir por la calle Corredera, donde, debido a la estrechez de la vía (entre el convento de las Jerónimas y los bloques de pisos), hubo dos carrozas que tuvieron que hacer maniobras y desengachar el remolque, lo que provocó algún retraso, según ha explicado Escalante a este medio. Así, el recorrido fue el siguiente: Paseo de la Alameda, Cantarería, Santo Domingo Savio, Cruz Verde, Ponce, Molinos, Álamos, García Marín, Bosque, Nueva, Plaza del Ayuntamiento, Corredera, San Sebastián, Carrera, Utrera y Paseo de la Alameda.

    En esta ocasión, sus majestades estuvieron encarnados por la Dra. Laura Muñoz (Melchor), el guitarrista Dani de Morón (Gaspar) y el empresario Antonio Durán (Baltasar). Precisamente, dos de esos reyes, Gaspar y Baltasar, han lucido nuevos tronos. Dos carrozas muy moroneras, pues la primera tiene motivos de la Peña del Gallo, y la segunda de la Iglesia de San Miguel. Dos nuevos iconos que se suman a esta Cabalgata llena de elementos característicos de la localidad.

    El cortejo lo completaban la Estrella de Guía, Toy Story, Madagascar, La Bella y la Bestia, Hércules y los leones, Buda y La India, el palacio de Drácula, Los Minions caleros (estreno del año pasado) y Star Wars.

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