El moronense Antonio M. Morales cruza el charco para participar en un congreso sobre teatro contemporáneo español en EE.UU.

    El dramaturgo moronense Antonio M. Morales participó la pasada semana en el congreso “Distopía, utopía y miopía en el teatro Español Contemporáneo” celebrado en Estados Unidos. Concretamente, Morales ofreció sendas conferencias en Nueva York y New Harmony (Indiana) en las que se centró en la temática de su “tetralogía de la frontera”, compuesta por títulos como La Ciénaga, La milonga del destierro y los días azules, Epifanía de la marabunta  y el próximo título que cerrará el ciclo, El Mandala.

    Según ha explicado Morales a moroninformacion.es, su participación en este congreso surge tras un encuentro en el Salón del Libro de Madrid con distintas traductoras y gente de teatro del país norteameticano. “Una gente de la Universidad de Indiana, como Dave Hitchcock, se interesaron por la tetralogía de la frontera y fui invitado a un congreso” explica el moronense quien señala que la temática de este encuentro al que acudieron otros autores españoles “partía de la distopía, de lugares poco habitables, y tenía un discurso político que iba contra la miopía, contra ese lugar en el que nos hemos instalado en el que parece que no queremos ver las cosas que suceden a nuestro alrededor y que nos retratan como a seres muy poco humanos. Se habló de la necesidad de caminar desde la cultura, desde el teatro, hacia la utopía necesaria para seguir creyendo en nosotros mismos”.

    Para Antonio M. Morales, fue una gran experiencia poder ofrecer estas dos conferencias a un público universitario, estudiantes de español y de la literatura española, pero también a personas interesadas en el teatro español. “La pregunta que nos hicimos los españoles que estuvimos invitados era por qué estas cosas no se hacen igual de bien en España”, señala Morales.

    “Lo primero que dije cuando comencé mi charla es que aquí en Morón tenemos referencias de las varias formas de ser de los americanos. Yo me quedo con la de Donn Pohren y esas personas que venían a estudiar y a disfrutar de nuestro flamenco. Pero también dije que teníamos al lado de nosotros una base militar aérea americana. En nuestro pequeño universo de Morón convivían la imagen de lo americano en un contexto tanto utópico como distópico” apunta el dramaturgo y poeta local.

    Estreno de La milonga del destierro

    Por otro lado, una de esas obras incluidas en la tetralogía de la frontera, La milonga del destierro y los días azules, se estrenará la próxima semana, el viernes 26 de octubre, de la mano de la compañía moronense Almazara Teatro. Será en La Puebla de Cazalla, en la Bodega Antonio Fuentes a las 21:00 horas, contando además con el cante de José Tambora.

    Si bien ya se han realizado varias lecturas dramatizadas, será la primera vez que se ponga en escena la obra completa, bajo la dirección de Alonso Amaya. Para el autor del texto, “es un reto de nuevo afrontar esta temática de las migraciones sobre la que habla nuestra tetralogía, pero en este caso desde un terreno que tiene que ver más con el teatro histórico. La ciénaga era un teatro simbólico, y ahora nos sumergimos en la vida de Antonio Machado para contar sus últimos días, y para intentar que esos últimos días de vida tengan ese efecto de espejo que pueda mostrarnos al ser contemporáneo que ahora mismo vemos todos los días en las cabeceras de los diarios”.

    También el pasado mes de enero, La epifanía de la marabunta, se llevó a escena ni más ni menos que en el Teatro Municipal de Atenas, e incluso un fragmento de la última obra de la tetralogía que todavía no se ha editado, El mandala, se estrenó como lectura dramatizada hace unos meses en Teatros Luchana de Madrid, de la mano del actor Iñaki Miramón y la dirección de Elena Cánovas.

    Pero las obras de este moronense, profesor de lengua y literatura en el IES Carrillo Salcedo de Morón, ya han llegado a las salas de México, Brasil o Grecia. Como él mismo dice, su labor es “diseñar casas para que otros las habiten”. Sobre la repercusión internacional de sus textos, Morales señala que se siente “privilegiado de poder habitar otros idiomas, lo disfruto muchísimo. Somos muchas personas desde la cultura haciendo cosas, caminando en común hacia un lugar menos inhóspito”.

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