AMA presenta los informes del sindicato CGT sobre las deficiencias en los centros educativos de Morón

    El portavoz de AMA Morón, Isidoro Ignacio Albarreal, presentó la pasada semana en rueda de prensa una serie de escritos realizados por la sección provincial de enseñanza del sindicato CGT sobre las “deficiencias de los centros educativos de Morón”, documentadas a través de visitas llevadas a cabo a lo largo de este año, las últimas de ellas hace escasos días.

    Unas deficiencias que, según Abarreal, “hemos denunciado muchas veces y ahora se corroboran con estos informes”. Por todo ello, desde AMA exigen que se tomen medidas “por parte del Ayuntamiento, en lo que sea competencia municipal, que fundamentalmente es el mantenimiento de las instalaciones, y por parte de la Delegación Territorial de Educación. En el caso de los institutos, las competencias pertenecen siempre a la junta de Andalucía”.

    Albarreal comenzó señalando que, según un informe de la CGT de diciembre de 2017, en el IES Carrillo Salcedo se detectó presencia de amianto en una dependencia que hace de almacén y recordó que la uralita, “está prohibida utilizarse en la construcción, conlleva problemas sanitarios y respiratorios según su ubicación, y además hay un acuerdo de la Junta de Andalucía de 2016 para ir retirando este material de todos los centros educativos”.

    En enero de 2018, un informe sobre el estado del IES Fuente Nueva, detectaba que existían “desniveles por el corrimiento de tierras arcillosas, grietas en la fachada principal y en la azotea, que provocan filtraciones en la biblioteca, humedades en el salón de actos junto a la salida de emergencia, y la caída del yeso del techo a causa de las humedades”.

    En febrero de este mismo año, otro informe señalaba que en el IES Fray Bartolomé de las Casas se había detectado la presencia de amianto en un depósito de agua “que no sabemos si se está utilizando para la bebida”, puntualizaba el portavoz de AMA.

    En junio de este año, en el colegio Antonio Machado se detectan “multitud de grietas en las paredes y techos de distintas dependencias del edificio, aulas, pasillos y escaleras. Además hay baldosas desprendidas de las paredes, así como otras levantadas y bordillos rotos en el acerado de acceso al edificio”.

    En el Colegio del Llanete, en noviembre de este año, “los bajantes externos son de fibrocemento, es decir, de amianto, material que también está presente en la cubierta de del aula de 4ºA, y no se descarta que pueda haber en otros sitios del colegio”.

    En el Colegio Fernando Villalón, con fecha 23 de noviembre, se informa que “casi la totalidad” de las ventanas son de la época en la que se construyó el centro, el año 1964, lo que supone un “peligro por los filos, la altura y su estado”. Además tienen rejas que hacen del edificio una “ratonera” en caso de ser necesaria su evacuación. “Esto se ve agravado porque el colegio no tiene escaleras externas de evacuación”, y también presenta un depósito de aguas de amianto.

    En este caso, el informe de la CGT señala que estas deficiencias suponen “hechos constitutivos de infracción de normas laborales”, al igual que ocurre en el CEIP María Auxiliadora, cuyo informe del 20 de noviembre denuncia “grietas, filtraciones, humedades, goteras, baldosas que se caen, puertas inadecuadas, muros con desprendimiento”.

    Albarreal apuntaba que “las numerosas grietas del muro del patio superior han llevado a la colocación de vallas de protección en una esquina, quedando inutilizado dicho patio. Además, el vallado de la parte opuesta ha sido robado y no se ha instalado uno nuevo, y la ausencia de estas vallas suponen riesgo de caída al patio anexo”. También se denuncia la presencia de canalones exteriores de amianto, y el desprendimiento de las baldosas del vestíbulo”. En este caso se apunta que “ahora están de obras para sustitución, pero se están realizando en horario de mañana, siendo incompatible con la labor educativa”. También se han detectado problemas de filtraciones en los pasillos, puertas “inapropiadas” y la falta de ascensor “para un centro que cuenta con dos aulas específicas con alumnado con movilidad reducida, lo que les impide acceder a la biblioteca”, señalaba Albarreal.

    Según AMA, la dirección del centro ha dirigido escritos a la Delegación Territorial de Educación y al Ayuntamiento de Morón, “pero ambas instituciones se lanzan la pelota mutuamente y no ponen solución al penoso estado del colegio”.

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