Morón condena y denuncia las condiciones que provocaron la muerte de un obrero en el tajo

    El pasado jueves 13 de julio tuvo lugar en la Plaza del Ayuntamiento de Morón una concentración espontánea para condenar las condiciones laborales que llevaron a que, en la fatídica tarde del miércoles 12, Rafael Luque, vecino de Arahal de 54 años, perdiese la vida por un golpe de calor mientras trabajaba en el asfaltado de la carretera A-460 entre Morón y Pruna. Una concentración que sirvió para mostrar las condolencias del pueblo moronense a los familiares y amigos del malogrado obrero, pero que también iba dirigida a los responsables de que, en plena ola de calor, Rafael y sus compañeros tuviesen que soportar temperaturas de más de 43 grados, sumadas al ardiente asfalto que se vertía a más de 170ºC en la calzada.

    A través de una rápida iniciativa de personas y colectivos que componen las “Marchas por la Dignidad” en nuestra localidad, a las 9 en punto de la tarde, a la misma hora que los servicios de emergencia decretaron el día anterior la muerte del trabajador, se daban cita en la céntrica plaza moronense varias decenas de personas que compartieron el dolor y la indignación por lo sucedido.

    El círculo local de Podemos se encargó de organizar el sencillo acto que duró en torno a la media hora y que terminó con la lectura de un manifiesto. En el mismo, leído por Nadia García, se apuntaba al incumplimiento del convenio de los trabajadores que, en estas fechas de verano, estipula que la jornada laboral debe ser intensiva, terminando a las 14.30 horas y no trabajando a las horas de más calor, como sucedió en este caso. De hecho, ese incumplimiento y el de otras medidas contempladas en los protocolos de prevención de riesgos laborales, es lo que ha llevado a que el Juzgado nº 1 de Morón haya abierto diligencias para estudiar lo ocurrido y se ponga en el punto de mira a la empresa Maygar, para la cual trabajaba Rafael Luque y subcontratada por la Junta de Andalucía para trabajos de mejora y reasfaltado de las carreteras de titularidad autonómica.

    En el comunicado leído por Nadia García se señalaba como “culpable” a la empresa “directamente, e indirectamente la Junta de Andalucía, que son los que contratan cuando la empresa tenía antecedentes”. Para Podemos, este hecho se produce “por la avaricia capitalista”, que trata a los trabajadores “como mercancía”, preguntándose si “¿así es como dicen que estamos saliendo de la crisis?”. Por último, animó a la clase trabajadora a que se una y luche por mejorar sus condiciones en los tajos.

    Sobre esta idea redundaba otro miembro del círculo local de Podemos, David Bellido, quien apuntaba también como responsable al “Gobierno criminal del PP”, quien permite con sus leyes las condiciones en las que trabajan los obreros, agravadas desde la crisis económica.

    Solidaridad de los partidos

    A la concentración acudieron, además de personas a título personal, miembros de sindicatos como el SAT, y representantes de partidos locales como PSOE, AMA Morón e Izquierda Unida. Ignacio Cala, Primer Teniente de Alcalde, quiso “transmitir el pésame a la familia, y pedir que por parte de la autoridad laboral competente se haga la investigación lo antes posible y que se depure responsabilidades si las hay”, añadiendo que “esperemos que esto sirva de reflexión para todos que hay que ser un poco flexible con las condiciones y habría que revisar el sistema de trabajo en situaciones como esta”.

    El portavoz de AMA, Isidoro I. Albarreal, declaraba que “era evidente que en esas condiciones no se podía trabajar” y pidió que “desde las instituciones que tienen que regular las normas del trabajo, en este caso desde la Inspección de Trabajo, se tiene que velar por la seguridad de los trabajadores”. Para Albarreal “parece evidente que ha habido, como mínimo, una negligencia por parte de la empresa”, y aseguraba que en junio, cuando se visitaron las obras de la carretera de Arahal y coincidía con otra ola de calor, “ya lo dijimos, que si hace falta parar el trabajo una o dos semanas por u motivo climatológico como este, se para y punto, y si se tiene que retrasar la ejecución de la obra dos semanas no pasa nada”.

    Finalmente, Alejandro Álvarez, por parte de IU, apuntaba que la muerte del obrero “es la más trágica consecuencia de las condiciones laborales que está sufriendo la clase trabajadora”. Para Álvarez, “vemos que esos bajos presupuestos que oferta el sector privado muchas obras, lo que esconden detrás son condiciones muy precarias para la clase trabajadora”. Álvarez aseguraba que en todos los sectores, “las condiciones son cada vez más precarias”, apuntando que en la provincia de Sevilla muere cada 14 días un obrero en el tajo, y pidió “unidad” entre los trabajadores.

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